201406.11
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Buscando responsabilidades

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Siempre que hablamos de la responsabilidad de las Entidades de Crédito, referida a la comercialización de sus productos de dudosa legalidad o clausulas abusivas impuestas en los contratos, nos referimos a ellas como un Ente, pero realmente en estas empresas (no olvidemos que son empresas), hay departamentos y personas, que son realmente las responsables y hacia los que no se suelen dirigir las miradas.

El ámbito de responsabilidad es habitual circunscribirlo a acciones civiles, ya sean de vicio en el consentimiento o de nulidad de clausulas, con la consiguiente pretensión de devolución de importes indebidos y, subsidiariamente, indemnizaciones por mala praxis profesional.

 Pero, ¿quienes maquinan, diseñan, estos productos y clausulas abusivas, y negocian con ellos, son los responsables?, ¿directores de sucursal o hay que apuntar más arriba?. Al final se convierte en una cascada y todos tienen su cuota de responsabilidad, desde el comercial de banca, director de oficina, directores de zona y altos directivos, hasta llegar a la cúpula.

Últimamente, han saltado noticias por imputaciones y denuncias de todo tipo contra los directivos de los bancos más sonados que ya son de autentico escándalo. Curiosamente las que están dando estos interesantes titulares son las antiguas cajas de ahorro, sobre las que, el poder político, tenía un auténtico control.

Entidades de credito

La cruda realidad es que el consumidor final es el perjudicado por el engaño y también por la lentitud de la justicia para resolver, quien sitúa en el foco de su queja al director de “su” oficina, meros títeres de estos departamentos comerciales,  los cuales han sido presionados, brutalmente, ante estas directrices, y son los que dan la cara ante el público, pero no podemos olvidar, en definitiva, que son los que despachaban estos “productos” fraudulentos sin ningún valor ético por su parte.

El daño  colectivo que han creado a la sociedad, incluye a todos, pues la parte débil en la contratación bancaria no es solo el consumidor o usuario, persona física que solicita un préstamo, para su ámbito familiar o invierte sus pequeños ahorros,  también engloba a las personas jurídicas, formadas por pequeñas y medianas empresas que no cuentan con los conocimientos ni el asesoramiento jurídico, previo a la relación contractual, con las Entidades de Crédito y por tanto tan inexpertos como cualquier consumidor o usuario, persona física.

Las personas responsables de este penoso panorama están intentando pasar desapercibidas y exentas de responsabilidad ante la desastrosa gestión que realizaron, si bien, ahora, se están viendo resultados y, ya hay juzgados, que han comenzado a imputar a estos responsables, no me refiero a los escándalos de Bankia, tarjetas black o de la antigua CAM con sus dietas desmesuradas, ya que esos delitos son de otra índole.

Guillen Abogados ha iniciado actuaciones civiles en representación, tanto de personas físicas como jurídicas, para la nulidad de clausulas abusivas y de contratos de inversión, si bien, cada vez más, estamos ejercitando acciones penales, en nombre de personas jurídicas, al considerar que existen indicios suficientes de tipicidad penal, en ciertos contratos de préstamos hipotecarios y otros productos bancarios, sobre todo en novaciones e hipotecas de máximo, en las que las Entidades de Crédito, lejos de facilitar los negocios entre los empresarios, les han avocado a una espiral de deudas de las que difícilmente saldrán, ni ellos ni sus siguientes generaciones

Debemos tomar nota para que estas entidades paguen por sus errores cometidos, como en caso de Estados Unidos, al Bank of América, la mayor sanción por las ‘subprime’, más de 16.000 millones de dólares por el empaquetado de hipotecas tóxicas o, por qué no, la sanción que los ingleses  le han impuesto al Banco Santander por el mal asesoramiento a sus clientes 14,7 millones de euros.

Ramón Angulo, Gerente de Guillén Abogados (@AbogadosGuillen )

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